Crema de puerros

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Crema de puerros con quesitos

Las cremas son el plato perfecto cuando vas con prisa y quieres algo sano y saludable para nuestro organismo. Esta receta es rápida y fácil de hacer, delicada y suave, nutritiva y llena de sabor. Es naturalmente libre de gluten y se puede adaptar para que sea sin lácteos y opciones veganas.

Yo pongo esta crema de puerros con quesitos como un plato único acompañada de una generosa rebanada de cereales integrales o tostada sin gluten ligeramente untada con aceite de oliva, ajo machacado y perejil picado. Aunque a veces me apetece añadir proteínas y de segundo pongo unas chuletas de cordero al horno que están deliciosas.

Crema de puerros con quesitos

Los ingredientes que están a continuación sirven para hacer 4 raciones de crema de puerros con quesitos. La receta completa se tarda en preparar unos 25 minutos.

Ingredientes:

  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra o mantequilla
  • 4 dientes de ajo, pelados y picados
  • 2 puerros grandes (con las hojas exteriores quitadas), lavados y picados
  • 4 patatas grandes, peladas y cortadas en cubos
  • 2 nabos, pelados y cortados en cubos
  • 1, 25 litros de caldo de verduras de buena calidad
  • 1/2 cucharadita de pimienta negra recién molida
  • Sal, al gusto
  • Un puñado de tomillo fresco
  • 3 quesitos
  • Leche

Método de preparación:

  1. Ponemos una cazuela de tamaño mediano al fuego con las dos cucharadas de aceite. Cuando está caliente, añadimos los puerros picados, los ajos picados, las patatas en cubos los nabos en cubos, y lo sofreímos todo durante unos minutos, hasta que esté fragante. Vertemos un poco de caldo si es necesario, para evitar que se pegue.
  2. Sazonamos las verduras con sal y pimienta negra, y agregamos la mitad del tomillo (la otra mitad la reservamos para decorar).
  3. Vertemos el resto del caldo y removemos. Tapamos la cazuela y dejamos que cuezan todos los ingredientes a fuego lento durante 20 minutos o hasta que las patatas y los nabos estén tiernos.
  4. Retiramos la cazuela del calor y añadimos los quesitos troceados.
  5. Trituramos la crema con la túrmix hasta que tenga la consistencia de puré, suave y sin trozos o grumos. Si vemos que está muy grueso o espeso, vamos añadiendo un poco de leche hasta aligerarlo a nuestro gusto.
  6. Si se ha enfriado, lo volvemos a calentar y probamos para ver si hay que volver a añadir sal y pimienta.
  7. Servimos en platos individuales con una ramita de tomillo por encima.